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Posts Tagged ‘cáncer’

El descubrimiento de un bulto en el testículo  es una sorpresa con frecuencia inquietante para el paciente. Afortunadamente en muy pocas ocasiones se trata de un cancer de testículo.

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El diagnostico se va a basar en:

1.-Una historia clínica correcta. En los tumores puede haber antecedentes de criptorquidia (descenso incompleto del testículo en el momento del nacimiento), Infertilidad. En otros casos se trata de un hidrocele que en ocasiones esta relacionado con una cirugía previa como es una operación de hernia inguinal o una intervencion por varicocele. Cuando se debe a una inflamación (lo que se conoce como orquitis u orquiepididimitis)  es frecuente que en los días previos el paciente haya notado algún transtorno al orinar (como aumento de frecuencia miccional o cierto ardor durante la micción, aunque esto no ocurre siempre). Otro dato importante, es si el bulto testicular es doloroso o no (tampoco es raro que el paciente al  descubrir el bulto, de tanto tocárselo le acabe molestando y le cueste contestar con un simple si o no. a la pregunta de si le duele), las orquitis y epidididimitis y torsiones de testículo suelen ser muy dolorosas.

2.-Exploracion fisica: En los tumores de testículo con frecuencia palpamos una clara deformidad, dura que abomba o deforma el propio testículo. En el varicocele lo que está aumentado de tamaño no es el testículo sino las venas del cordón y esa dilatación de las venas es mucho más marcada cuando el paciente esta de pie que  tumbado. En el hidrocele una capa de liquido se interpone entre el testículo y la piel dando una apariencia de que todo el testículo  esta aumentado de tamaño  y la superficie es lisa. El dolor suele aparecer en los procesos inflamatorios como las orquitis, orquiepididimitis y las torsiones.

3.-La EcografÍa testicular: Es la prueba mas importante para diagnosticar el origen de los bultos testiculares. Nos permite comprobar la posición del bulto con respecto al testículo (es decir si se origina dentro del testículo o fuera de el ), y si su contenido es líquido como ocurre en los quistes de epidídimo  (como el que encabeza la imagen de este post) y en el hidrocele o sólido como en los tumores  y en las inflamaciones.

4.-Analitica Sanguinea y urinaria: Los marcadores tumorales (alfa-fetoproteina y beta HGC ) ayudan al diagnostico y seguimiento de los canceres  testiculares. En ocasiones un simple  análisis de orina nos ayuda a diagnosticar una simple infección urinaria que ha desencadenado una orquitis.

En resumen: Si notas un bulto en el testículo, debes acudir a tu urólogo para que te realice la historia clinica, exploración fisica, ecografia y analisis en caso de que sean necesarios, la mayoría de los casos se trata de procesos benignos y raramente es un cancer de testículo, por tanto no asumas que tienes una enfermedad grave y espera a conocer los resultados.

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Entre los muchos miedos que pueden surgir al padecer un cáncer o el haberlo padecido está el de cómo será nuestra vida sexual a partir de entonces, especialmente si se trata de cánceres ginecológicos en el caso de las mujeres, o de próstata en el caso de los hombres.

La enfermedad y los tratamientos, que pueden provocar efectos secundarios, hacen que nuestra vida en general cambie notablemente, y entre los cambios esté el aspecto sexual.DSC_0277

Los efectos más frecuentes son:

  1. Sequedad vaginal. Es bastante frecuente tras un cáncer ginecológico y además puede producir dolor. La sequedad suele darse por los cambios hormonales.
  2. Descenso del deseo sexual. Puede ocurrir que rechacemos completamente que nos rocen siquiera o sentir absoluto rechazo a mantener relaciones sexuales o afectivas.
  3. Se produce un cansancio acentuado cuando hemos estado sometidos a la quimioterapia, lo que incluye la actividad sexual.
  4. La depresión, la ansiedad y el estrés son tres de los aspectos que una persona con cáncer puede padecer. Esto deriva en alteraciones fisiológicas evidentes y en una respuesta sexual baja.
  5. Complicaciones para llegar al orgasmo o intensidad reducida y poca duración del mismo.
  6. Disfunción sexual. Es frecuente cuando hablamos de cánceres ginecológicos y de próstata.
  7. Las cicatrices consecuencia de las intervenciones pueden llegar a provocar vergüenza e inseguridad y, en consecuencia, rechazo a que nos vean con ellas durante las relaciones sexuales. El miedo a que nuestra pareja nos rechace por estas señales o a que le desagrade acercarse a nosotros puede paralizar el deseo.

Ante estas situaciones y consecuencias, ¿qué podemos hacer? Lo más importante es hablarlo abiertamente con la pareja y acudir a un sexólogo si fuera necesario para poder reanudar la vida sexual en confianza y con alegría. Los problemas citados son, en muchos casos, puntuales, y pasarán, así que conviene tomárselo con calma y paciencia.

 

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