Las ondas de choque de baja intensidad son un tratamiento sin fármacos, sin agujas y sin cirugía para la disfunción eréctil de origen vascular, la más frecuente a partir de los 40-50 años. Su objetivo no es provocar una erección puntual, como hacen las pastillas, sino mejorar la circulación del propio pene para que las erecciones naturales vuelvan a ser más firmes y duraderas.
No funcionan igual en todos los hombres, y saber en quién tienen sentido es la clave para obtener buenos resultados. En este artículo te explico qué son, cómo actúan, qué dicen los últimos estudios clínicos, a quién se las recomiendo y cómo es el tratamiento.
En resumen
Un tratamiento dirigido a la causa vascular
Las ondas de choque actúan sobre la circulación del pene. Dan sus mejores resultados en la disfunción eréctil leve o moderada y cuando se acompañan del control de los factores de riesgo:
- tabaco
- peso
- diabetes
- tensión arterial
- colesterol
Ficha rápida
- Para quiénDisfunción eréctil leve o moderada de origen vascular.
- Qué buscaMejorar el riego del pene y la calidad de las erecciones naturales.
- SesionesHabitualmente de 6 a 12, una o dos por semana, de 15-20 minutos.
- Cuándo se notaDe forma progresiva, entre 1 y 3 meses después de terminar.
- ¿Duele?No. Sin anestesia ni tiempo de recuperación.
Qué son las ondas de choque de baja intensidad
Las ondas de choque son ondas acústicas de presión: impulsos mecánicos muy breves que transportan energía a través de los tejidos, de forma parecida a las ondas que se forman al tirar una piedra a un estanque. No son corriente eléctrica ni radiación.
Su estudio comenzó en la industria aeronáutica, al investigar el efecto de las ondas de presión sobre distintos materiales. La urología las conoce bien desde los años 80, cuando empezaron a usarse a alta energía para romper cálculos urinarios sin cirugía (litotricia extracorpórea). Con el tiempo se comprobó que, aplicadas a una intensidad mucho menor, no destruyen el tejido, sino que estimulan sus mecanismos naturales de reparación. En 2010 se publicaron los primeros resultados en disfunción eréctil y, desde entonces, se han realizado decenas de ensayos clínicos.
Cómo actúan las ondas de choque sobre la erección
La erección es, ante todo, un fenómeno vascular. Con la excitación, el endotelio -la capa de células que recubre por dentro las arterias- libera óxido nítrico, una molécula que relaja la musculatura de las arterias del pene y de los cuerpos cavernosos y permite que se llenen de sangre.
Con los años, el tabaco, la diabetes, la hipertensión, el colesterol o el sedentarismo dañan ese endotelio: llega menos sangre y las erecciones pierden firmeza. Es sobre ese daño donde actúan las ondas de choque.
Se aplican sobre el pene
Un cabezal emite impulsos acústicos sobre los cuerpos cavernosos, a lo largo del pene y en su base.
Estimulan la reparación vascular
Favorecen la liberación de factores de crecimiento, como el VEGF, la formación de pequeños vasos y la producción de óxido nítrico.
Mejora el riego del pene
Con más aporte de sangre, las erecciones naturales ganan firmeza y la respuesta a la medicación suele mejorar.
Estos mecanismos están bien documentados en estudios de laboratorio y con animales. En las personas no podemos observar directamente cómo se forman nuevos vasos, pero sí medir lo que de verdad importa: cuánto mejora la función eréctil en ensayos clínicos controlados.
Estudios clínicos sobre las ondas de choque para la disfunción eréctil
Hoy disponemos de numerosos ensayos aleatorizados que comparan las ondas de choque con un tratamiento simulado (placebo), y de varias revisiones sistemáticas y metaanálisis, entre ellos una revisión Cochrane actualizada en 2025. Sus conclusiones coinciden en lo esencial:
- Mejoran la función eréctil frente al placebo. La mejoría media es moderada y es mayor en la disfunción eréctil vascular leve.
- El beneficio es menor en los casos graves, como la diabetes de larga evolución y tras la cirugía radical de próstata.
- Pueden recuperar la respuesta a las pastillas en hombres a los que apenas les hacían efecto.
- Son un tratamiento seguro: los efectos adversos descritos son escasos y leves.
Lo cierto es que los resultados varían mucho de un estudio a otro. En buena parte, porque en muchos ensayos no se corrigieron antes los factores de riesgo vascular de los pacientes. Es difícil medir la eficacia de un tratamiento que mejora la circulación si las causas que la están dañando siguen actuando.
Por eso las guías de la Asociación Europea de Urología (EAU) contemplan las ondas de choque como opción de tratamiento en la disfunción eréctil vascular leve, en hombres que no quieren o no pueden tomar medicación oral y en quienes responden mal a ella. Las mismas guías señalan que los protocolos todavía no están estandarizados, por lo que la experiencia del urólogo y una buena selección del paciente son clave.
Qué puedes esperar, sin falsas promesas
Las ondas de choque no son una solución mágica ni sustituyen a un estilo de vida saludable. Bien indicadas, y en un paciente que corrige sus factores de riesgo, pueden conseguir erecciones más firmes y, con frecuencia, hacerte depender menos de las pastillas o que estas vuelvan a funcionar. Lo mejor es consultar con un urólogo. Si en tu caso la probabilidad de beneficio es baja, lo sabrás antes de empezar.
¿Para quién están indicadas las ondas de choque?
La condición principal es que la disfunción eréctil tenga un origen vascular. Por eso, antes de plantear el tratamiento, siempre se debe hacer una valoración completa: historia clínica, exploración, análisis con perfil hormonal y, cuando hace falta, una ecografía doppler del pene.
Pueden ser para ti si…
- Tus erecciones han perdido firmeza de forma progresiva.
- Tu disfunción eréctil es leve o moderada.
- Las pastillas te funcionan, pero quieres depender menos de ellas.
- Necesitas dosis cada vez más altas o te hacen poco efecto.
- No puedes tomarlas (por ejemplo, si tomas nitratos) o no toleras sus efectos secundarios.
Probablemente necesites otro enfoque si…
- El problema aparece solo en algunas situaciones y mantienes erecciones nocturnas normales: puede tener un origen emocional.
- Tienes la testosterona baja sin tratar: hay que corregirla primero.
- La disfunción empezó al tomar un medicamento nuevo.
- Tu disfunción es grave o apareció tras una cirugía radical de próstata.
¿Y si las pastillas ya me funcionan?
Los inhibidores de la fosfodiesterasa 5 -sildenafilo, tadalafilo, vardenafilo o avanafilo- son muy eficaces en la disfunción eréctil leve y moderada y siguen siendo el tratamiento de primera elección. Pero tienen limitaciones:
- Obligan a planificar la relación sexual, en algunos casos con una hora de antelación.
- En algunos hombres provocan dolor de cabeza, enrojecimiento facial, congestión nasal o acidez.
- No actúan sobre la causa: facilitan la erección mientras dura su efecto, pero el daño vascular sigue avanzando.
En mi experiencia, este último punto es el más importante. Como la pastilla funciona, muchos pacientes no cambian los hábitos que les llevaron a la disfunción, van subiendo la dosis y, con el tiempo, deja de ser suficiente. En ese momento, las ondas de choque pueden ayudar a recuperar la respuesta.
/secc
¿Tus erecciones han perdido firmeza?
Descubre si las ondas de choque son para ti
El Dr. Alejandro Fernández Larrañaga, urólogo y andrólogo, estudia el origen de tu disfunción eréctil y te dice con claridad si las ondas de choque pueden ayudarte o si hay una opción mejor para tu caso. Te atiende en su clínica de Vigo o por videoconsulta.
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Por qué hay que tratar a la vez los factores de riesgo
La disfunción eréctil vascular rara vez es un problema aislado del pene. Sus arterias son más finas que las del corazón y suelen ser las primeras en notar el deterioro de la circulación: con frecuencia, la disfunción eréctil se adelanta varios años a problemas como el infarto. Por eso es también una buena ocasión para revisar tu salud cardiovascular.
Las ondas de choque mejoran la circulación del pene, pero si las causas que la dañan siguen activas, su efecto será menor y durará menos. Corregirlas no es un complemento opcional, sino parte del tratamiento. Los factores modificables más importantes son:
- Tabaco. Daña el endotelio de forma lenta pero progresiva. Muchos hombres atribuyen el empeoramiento a la edad porque «antes fumaba igual y funcionaba bien». Dejarlo es probablemente la medida más eficaz. Además, mientras se siga fumando es difícil valorar si el tratamiento funciona, y el grado de mejoría al abandonarlo depende del daño vascular ya existente.
- Sedentarismo. El ejercicio aeróbico regular, como caminar a paso ligero, nadar o montar en bicicleta, ha demostrado mejorar la función eréctil en ensayos clínicos.
- Sobrepeso y grasa abdominal. Se asocian a resistencia a la insulina e inflamación. Perder peso con una dieta equilibrada y ejercicio mejora la función sexual.
- Diabetes. Un buen control de la glucosa limita el daño de los vasos y los nervios que intervienen en la erección, aunque no siempre consigue revertir una disfunción eréctil ya establecida.
- Hipertensión y colesterol. Controlarlos protege las pequeñas arterias del pene y frena la aterosclerosis. Algunos metaanálisis han observado una mejoría modesta de la erección con estatinas, aunque su indicación debe basarse en el riesgo cardiovascular.
- Testosterona baja. Si se confirma un hipogonadismo, tratarlo mejora el deseo y la respuesta sexual.
- Medicamentos. Algunos antidepresivos o antihipertensivos influyen en la erección. Conviene revisarlos con tu médico, nunca suspenderlos por tu cuenta.
Cómo es el tratamiento con ondas de choque
Valoración
Confirmamos el origen vascular y descartamos otras causas.
Sesiones
De 15 a 20 minutos, una o dos por semana.
Resultados
Mejoría progresiva, entre 1 y 3 meses después.
Revisión
Medimos la mejoría y ajustamos el plan.
Cómo es una sesión

Es un procedimiento ambulatorio y sencillo. Con el paciente tumbado en la camilla, aplico un gel conductor sobre la piel del pene y desplazo el cabezal del equipo por distintos puntos, administrando un número determinado de impulsos en cada uno:
- Las caras dorsal y laterales del pene, a lo largo de los cuerpos cavernosos.
- La base del pene.
- Las raíces de los cuerpos cavernosos, en el periné, cuando el protocolo lo incluye.
No se usan agujas ni se inyecta ningún medicamento. Al terminar puedes vestirte y seguir con tu actividad habitual, incluido el trabajo, el deporte o las relaciones sexuales, sin reposo ni curas.
Qué equipo se utiliza
No todos los aparatos de ondas de choque son iguales, y eso influye en los resultados. La evidencia del uso de ondas de choque en disfunción eréctil se ha obtenido sobre todo con ondas focales o lineales, que llegan en profundidad a los cuerpos cavernosos. Las ondas radiales, habituales en fisioterapia, actúan de forma más superficial y no tienen el mismo respaldo científico en esta indicación.
| Tipo | Cómo actúa | Profundidad | Uso habitual |
|---|---|---|---|
| Focal | Concentra la energía en un punto | Profunda | Urología (erección, Peyronie, próstata) y litotricia |
| Lineal | Reparte la energía a lo largo de una línea | Profunda, en toda la longitud del pene | Urología, sobre todo disfunción eréctil |
| Radial | Dispersa la energía desde la superficie | Superficial | Fisioterapia |

En la consulta de urología se utiliza un equipo de última generación con aplicador focal (SEPIA, de Storz Medical), que alcanza al menos 125 mm de profundidad y permite tratar todo el pene y sus raíces sin causar dolor.
Cuántas sesiones se necesitan y cuándo se notan los resultados
No existe un protocolo único. Lo habitual son entre 6 y 12 sesiones repartidas en varias semanas, y el número se ajusta a cada paciente. A diferencia de las pastillas o de las inyecciones intracavernosas, las ondas de choque no producen una erección inmediata: la mejoría aparece de forma progresiva y suele valorarse entre 1 y 3 meses después de la última sesión.
Preguntas frecuentes sobre las ondas de choque para la disfunción eréctil
¿Duele el tratamiento?
La mayoría de los pacientes no siente dolor, solo un ligero golpeteo o vibración. No se necesita anestesia ni analgésicos y la intensidad se ajusta a la tolerancia de cada persona.
¿Tiene efectos secundarios?
Son poco frecuentes y leves, como una molestia local o un enrojecimiento pasajero. En los ensayos clínicos no se han descrito complicaciones graves, aunque los datos de seguridad a muy largo plazo aún son limitados.
¿El efecto es permanente?
En los estudios con seguimiento más largo, muchos pacientes mantienen la mejoría al año o más, aunque puede atenuarse con el tiempo. Lo que más influye en que dure es seguir controlando los factores de riesgo. En algunos casos se plantea repetir un ciclo de sesiones.
¿Se pueden combinar con las pastillas?
Sí. En hombres con una respuesta insuficiente, combinar las ondas de choque con tadalafilo, a menudo a dosis bajas diarias, puede mejorar el resultado. Se valora en cada caso.
¿Sirven si no tengo disfunción eréctil?
No hay pruebas de que mejoren las erecciones de hombres sin disfunción eréctil ni de que aumenten el tamaño del pene, por lo que no se recomiendan con ese fin.
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Consultar las guías europeas de urología. Uroweb
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Consultar publicación en PubMed. PubMed
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