Cáncer prostático
El cáncer de próstata (CP) afecta a 1 de cada 6 hombres a lo largo de su vida y además, 1 de cada 6 de esos diagnosticados, fallecerán por ello. Por otra parte, casi el 50% de los hombres mayores de 70 años tienen un carcinoma de próstata (CP). Hoy en día, el número de nuevos casos al año de cáncer de próstata es de unos 30.000 casos. También según las estadísticas, el número de fallecimientos como resultado de un cáncer de próstata, fue en 2016, en España de 5.752.

Factores de riesgo del carcinoma de próstata
Conocerlos permite identificar a los pacientes que se beneficiarían de un diagnóstico precoz.
Edad: el principal factor de riesgo
La edad es, con diferencia, el factor más determinante.
- Raro antes de los 50 años
- Incremento exponencial a partir de los 60
- La mayoría de los diagnósticos se producen en varones >65 años
El envejecimiento prostático favorece la acumulación de alteraciones celulares.
Antecedentes familiares y genética
El componente hereditario es clave.
- Tener un familiar de primer grado (padre o hermano) duplica o triplica el riesgo
- Mayor riesgo si hay varios familiares afectados o diagnóstico precoz
Genes implicados:
- BRCA2 (especialmente relevante, asociado a formas más agresivas)
- BRCA1 (menor impacto, pero también implicado)
- HOXB13
Estos pacientes requieren un seguimiento más estrecho y precoz.
Raza y origen étnico
Existen diferencias claras en la incidencia:
- Mayor riesgo en varones de raza negra
- Menor incidencia en población asiática
Esto sugiere una combinación de factores genéticos y ambientales.
Factores hormonales
La próstata es un órgano dependiente de andrógenos.
- La testosterona y su metabolito (DHT) juegan un papel en el crecimiento prostático
- No se ha demostrado que niveles altos por sí solos causen cáncer, pero sí influyen en su desarrollo
Dieta y estilo de vida
Aunque con menor peso que la genética, son factores relevantes:
- Dietas ricas en grasas animales y carnes procesadas
- Bajo consumo de frutas y verduras
- Obesidad (asociada a formas más agresivas) aumenta el riesgo un 12 %
- Sedentarismo
No causan directamente el cáncer, pero pueden favorecer su progresión.
Inflamación prostática crónica
Procesos inflamatorios mantenidos podrían contribuir al desarrollo tumoral:
- Prostatitis crónica
- Estrés oxidativo
- Daño celular repetido
Es un área en investigación, pero con creciente evidencia.
Enfoque clínico práctico
No todos los hombres tienen el mismo riesgo. La clave está en individualizar:
- Varón joven sin antecedentes → riesgo bajo
- Varón con antecedentes familiares o genética → riesgo elevado
- Varón >50 años → valorar control prostático
Una correcta estratificación permite evitar tanto el sobrediagnóstico como los diagnósticos tardíos.
«La prevención no consiste en hacer más pruebas, sino en hacerlas en el paciente adecuado.»
Que factores disminuyen el riesgo de cáncer de prostata
no existen factores que “protejan” de forma absoluta frente al cáncer de próstata, pero sí hay elementos asociados a un menor riesgo o a formas menos agresivas.
Una dieta rica en pescados por lo general pescados azules.
Acidos grasos de fuentes marinas.
Dieta rica en vegetales y baja en grasas animales
Los patrones dietéticos saludables parecen tener un efecto protector:
- Alto consumo de frutas y verduras, y acidos grasos de fuentes marinas.pescados azules menudos ( boqueron sardina, jurel)
- Dieta rica en licopeno (tomate, sandía)
- Ingesta de crucíferas (brócoli, coliflor)
- Bajo consumo de grasas saturadas y carnes procesadas
Se asocia a menor riesgo y, sobre todo, a tumores menos agresivos.
Actividad física regular
El ejercicio tiene un impacto claro en la salud prostática:
- Mejora el metabolismo hormonal
- Reduce inflamación sistémica
- Disminuye la obesidad
Se asociado a menor riesgo de cáncer avanzado.
Peso corporal adecuado
La obesidad no solo aumenta el riesgo, sino la agresividad tumoral:
- Mayor probabilidad de tumores de alto grado
- Peor pronóstico
Mantener un peso saludable es una de las medidas más consistentes.
Posible papel de algunos fármacos
Algunos tratamientos han mostrado reducir la incidencia, aunque con matices importantes:
Inhibidores de la 5-alfa reductasa (finasteride, dutasteride)
- Disminuyen la incidencia global de cáncer de próstata
- Pero pueden asociarse a un mayor porcentaje de tumores de alto grado (dato controvertido)
No se recomiendan de forma general como prevención.
Control adecuado de la inflamación
Aunque la evidencia es limitada:
- Reducir procesos inflamatorios crónicos
- Estilo de vida saludable
Puede contribuir a un entorno menos favorable para el desarrollo tumoral.
Lo que NO ha demostrado beneficio claro
Importante para credibilidad del contenido:
- Suplementos de vitamina E o selenio → no recomendados (incluso posibles efectos adversos en estudios como SELECT)
- Dietas “milagro” → sin evidencia real
Enfoque clínico práctico
La clave no está en buscar una “protección absoluta”, sino en modular el riesgo:
- Alimentación equilibrada
- Ejercicio regular
- Peso adecuado
- Seguimiento individualizado según perfil de riesgo
«No podemos cambiar la genética, pero sí el terreno sobre el que la enfermedad se desarrolla.»
Síntomas del cáncer de próstata
Actualmente el carcinoma prostático se diagnostica, más por el aumento de los niveles de PSA, que por los síntomas propios de la próstata. De hecho hoy en dia la mayoria de los cánceres del próstata son diagnosticados sin síntomas. El análisis de rutina del PSA nos avisa.. Cuando aparecen síntomas de cáncer de próstata estos son indistinguibles de los de la hiperplasia benigna de próstata (HBP). Los síntomas más habituales son:
- Chorro miccional flojo y entrecortado.
- Apremio miccional.
- Polaquiuria (orinar con frecuencia).
- Nocturia (orinar con frecuencia por la noche).
- Micción entrecortada.
- Dolores óseos. Se producen en los casos muy avanzados, como consecuencia de metástasis en los huesos.
- Retención urinaria.
- Insuficiencia renal.
- Hemospermia
La única diferencia con la HBP, es que en esta última los síntomas son lentamente progresivos en el curso de varios años, mientras que en el cáncer de próstata progresan en unos cuantos meses. Por lo general el cáncer de próstata presenta sintomatología clínica la enfermedad suele estar avanzada. Sin embargo, en ocasiones coinciden la HBP y el CP y por tanto los síntomas pueden deberse a la HBP.
Signos
El tacto rectal de la próstata. Ayuda con frecuencia al diagnóstico y es una exploración obligada para valorar la glándula prostática. En los casos de cáncer de próstata la consistencia de una parte o de toda, se puede encontrar aumentada. Además nos informa, de la existencia de nódulos o irregularidades en la superficie, así como de alteraciones de los bordes de la glándula. Una palpación normal de la próstata, no indica la ausencia de cáncer de próstata. Ya que en realidad hay cánceres de próstata que debido a que están situados en zonas internas de la glándula o tienen un tamaño muy pequeño, no son palpables.
Pruebas para el diagnóstico
Pruebas que nos hacen sospechar CP
- PSA elevada o con ascenso significativo (véase PSA)
- La duplicación de la cifra de PSA en menos de 10 meses es un signo de mal pronóstico.
- La subida de 0,35 ng/ml al año debe ser tenida en cuenta con cifras de PSA inferiores a 4 ng/ml.
- La subida de 0,75 ng/ml al año deben ser tenidas en cuenta con cifras entre 4 ng/ml y 10 ng/ml.
- Tacto rectal: próstata dura.
Pruebas que nos ayudan a diagnosticar el cáncer de próstata
- Biopsia de próstata. La biopsia estándar consiste en dar 12 pinchazos repartidos por la glándula prostática. Conviene recordar que no siempre que hay cáncer de próstata la biopsia es positiva y por lo tanto en algunas ocasiones nos vemos obligados a repetirla y en otras a hacer una biopsia de saturación, en la que se dan 24 pinchazos.
- Resonancia magnética multiparamétrica. Gracias a este método, la biopsia se puede dirigir hacia las zonas identificadas como sospechosas. Además mediante esta técnica de imagen, se logra disminuir un 28% el número de biopsias..

Pruebas que nos ayudan a conocer la extensión del CP
- Gammagrafía ósea. Reservada para pacientes diagnosticados de cáncer de próstata y cifras de PSA superior a 20 ng/ml. Es obligada además en los cáncer de próstata de alto riesgo y también en aquellos pacientes que presentan dolor óseo.
- TAC.
- Pet-colina. Está indicada por lo general cuando hay recurrencia bioquímica, después de tratamientos previos para el cáncer de próstata.
Posibles resultados de la biopsia de próstata
- El diagnóstico de cáncer de próstata va acompañado siempre del grado de puntuación Gleason. Se puntúa del 1 al 5 las células prostáticas de dos zonas de biopsia. Una de ellas es el área del patrón principal del crecimiento tumoral y le asigna una puntuación y a continuación, el patólogo busca cualquier otro patrón de crecimiento menos frecuente y asigna otra puntuación. Se suman las puntuaciones para llegar a una puntuación general de entre 6 y 10. El menos agresivo sería un 3+3 y el más agresivo un 5+5
- PIN. (Neoplasia intraepitelial prostática). No es cáncer, pero tampoco es normal. Las células han sufrido cambios en sus núcleos. Si esos cambios son mínimos: hablamos de PIN de bajo grado y no obliga a repetir la biopsia. Si los cambios son manifiestos y abundantes hablamos del PIN de alto grado. En esta situación, dependiendo del número de cilindros de la biopsia afectados, el riesgo de descubrir cáncer de próstata en una segunda biopsia es un 7%, si solo afecta a 2 cilindros y de un 80% si afecta al menos a 7 cilindros. Por este motivo la necesidad de una segunda biopsia, es casi obligada.
- EL ASAP (Proliferación microacinar atípica). En este caso los cambios son los suficientes como para decir que hay células cancerosas, pero en un número insuficiente para hacer un diagnóstico de cáncer de próstata. Por consiguiente repetir la biopsia es indispensable en esta situación.
Finalmente existen al margen, más posibilidades que producen desazón en los pacientes, como: que el material de la biopsia fue insuficiente para establecer el grado de Gleason por lo que también hay que repetir la biopsia de próstata.
Cáncer de próstata: vigilancia activa
¿Se puede vigilar el cáncer de próstata?
Tratamiento quirúrgico del CP
- Prostatectomía radical (PR) abierta, laparoscópica o robótica
Consiste en extraer primero la próstata y finalmente unir la vejiga a la uretra. El cirujano intenta por lo general llevarse solo la próstata y respetar las bandeletas laterales, que son las encargadas de la erección. Sin embargo, esto no siempre es posible ya que en ocasiones el CP invade las bandeletas laterales. Produciéndose por ese motivo una disfunción eréctil
- Linfadenectomía de los ganglios linfáticos pelvianos. Reservada a paciente con riesgo intermedio o alto.
Tratamiento no quirúrgico del CP
- Bloqueo hormonal completo.
- Radioterapia.
- Braquiterapia.
- Crioablación.
- Hifu.
- Quimioterapia
. Imagen de adenocarcinoma prostático con invasión perineural, por Nephron con GNU Free Documentation License a través de Wikimedia Commons.