Síntomas y diagnóstico del cáncer de vejiga

Qué es el cáncer de vejiga

tumor de vejiga
TAC de cáncer vesical que infiltra en profundidad.

El cáncer de vejiga es una enfermedad en la que se forman células cancerosas en el urotelio vesical. El urotelio es el tapiz (la mucosa) que recubre la pared interna de la vejiga. Estas células son las que están en contacto con la orina. Por tanto es a través de ella como entran en contacto con sustancias tóxicas que eliminamos. Entre tales sustancias se encuentran los componentes del humo del tabaco y los tintes.

El cáncer de vejiga representa el sexto cáncer más común del organismo. Son también llamados vulgarmente pólipos de vejiga, sin embargo conviene aclarar que la mayoría son malignos. Son más frecuente en hombres que en mujeres.  En el 90% de los casos los pacientes tienen más de 55 años. Estando la media de edad en los 72 años.

El cáncer de vejiga es mucho mas frecuentes en hombres que en mujeres. También la mortalidad por la enfermedad es mucho más elevada en hombres que en mujeres.

A continuación, encontrarás información importante sobre el cáncer de vejiga. Sus causas, sus síntomas, el diagnóstico y el mejor  tratamiento para el cáncer vesical.

Causas de cáncer de vejiga

El tabaco es la primera causa de cáncer de vejiga. Aunque, en ocasiones, el periodo de latencia desde la exposición al producto puede alcanzar los 50 años.

  • Fumar cigarrillos.
    • Más de un 50% de los cánceres de vejiga se dan en personas fumadoras.
    • El riesgo de padecer un cáncer de vejiga se multiplica por 4 en los fumadores.Es muy importante que aquellos pacientes que han sido diagnosticados de cáncer de vejiga dejen de fumar. Seguir fumando una vez diagnosticado empeora notablemente el pronóstico.
  • Aminas aromáticas.
    • La anilina, la bencidina, la beta-naftilamina que se utilizan como colorantes. Pueden afectar a pintores y peluqueros. Teñirse el bigote debe considerarse un factor de riesgo en hombres.
    • Fabricantes de goma, cuero y otros productos textiles.
    • Operarios de máquinas de imprenta, como tipógrafos.
  • Irritación crónica de la vejiga ya sea  por cálculos o por catéteres en la vejiga.
  • La infección urinaria crónica. 
  • La esquistosomiasis. Es una infección por un parásito que puede penetrar a la vejiga. Se da en zonas endémicas de África. En Europa es excepcional salvo casos importados o turismo a zonas endémicas.
  • Defectos congénitos. Como persistencia del uraco y la extrofia vesical. Ambas condiciones son causas ocasionales de cáncer de vejiga.
  • Factores genéticos. Mutación del gen del retinoblastoma.
  • La enfermedad de Cowden.
  • Síndrome de Lynch.
  • Haber recibido quimioterapia.
  • Haber sido sometido a radioterapia previa sobre área vesical. Como ocurre en algunos casos de cáncer de próstata y también  en el de cervix.
  • Obesidad infantil.
  • Antecedentes familiares de cáncer de vejiga

Síntomas y signos del cáncer de vejiga

Los síntomas y signos más habituales del cáncer de vejiga son:

  • Presencia de sangre en la orina (hematuria). En la mayoría de las ocasiones, la hematuria es el primer síntoma. Generalmente, en la fase inicial no se acompaña de dolor al orinar. En ocasiones, la cantidad de sangre puede ser muy pequeña y solo detectarse en un análisis de orina. En otras ocasiones, la hematuria es más o menos intensa y aparece y desaparece sin causa aparente. La hematuria no siempre significa la presencia de cáncer de vejiga. Otras enfermedades de la vejiga,  las cistitis y los cálculos urinarios, son una causa frecuente de hematuria. En el cáncer de vejiga la hematuria es más intensa al terminar de orinar. Este dato también ocurre en las cistitis.
  • Dolor al orinar. Puede ser un síntoma crónico, aunque está ausente en los tumores superficiales. Aparece en forma de una simple molestia al principio de la enfermedad y va a más. Se acaba convirtiendo en dolor intenso, en los meses siguientes. Suele estar presente cuando el tumor infiltra la capa muscular de la vejiga. No suele aparecer en los tumores superficiales, pero si en los cánceres infiltrantes y en el carcinoma in situ.
  • Ganas de orinar con frecuencia (polaquiuria).
  • Apremio miccional. Ganas de orinar con prisa.
  • Tenesmo vesical. Sensación de ganas de orinar después de haber finalizado la micción.
  • Dolor renal. En ocasiones el tumor en su crecimiento afecta al ureter obstruyendo la salida de orina de un riñón. Se puede producir desde una simple lumbalgia hasta un cólico nefrítico claro.
  • Pérdida de peso. solo en los casos avanzados.

La mayoría de los síntomas del cáncer de vejiga son comunes con otras enfermedades. Tal como los cálculos urinarios, las infecciones de orina, los problemas de próstata, etc. Es por ello, por lo que ante la presencia de estos síntomas, es conveniente consultar al urólogo.

Cáncer de vejiga en la mujer.

Aunque mucho menos frecuente que en el hombre, el cáncer de vejiga tiene unas características especiales en la mujer.

Los síntomas son los mismos que en los hombres. Sin embargo en las mujeres con frecuencia de confunden con las “cistitis de repetición”

En las mujeres en general se tarda casi un mes más en diagnosticar el cáncer de vejiga.

Por todo ello. En las mujeres con “cistitis de repetición” se debe considerar la posibilidad de cáncer de vejiga. El estudio del sedimento urinario, la citología y ecografía vesical ayudan a evitar estos retrasos en el diagnóstico. En los casos dudosos la cistoscopia puede ser resolutiva

Pruebas para el diagnóstico del cáncer de vejiga

tumor vesical - tumor de vejiga
UIV. Cáncer de vejiga que infiltra uréter derecho, obstruyendo el riñón derecho.

Para establecer un diagnóstico de cáncer de vejiga nos valemos de:

  • Historia clínica completa. Los antecedentes familiares. Los hábitos. Además de la profesión y si se ha estado expuesto o no a sustancias cancerígenas.
  • Análisis de sedimento urinario: Nos indica la presencia de sangre.
  • Ecografía vesical. Permite ver si existen lesiones  en la vejiga. Además del tamaño de tumor y el número. En ocasiones, se puede valorar si infiltra también la pared de la vejiga.
  • Citología urinaria. Es un análisis de orina pare detectar células cancerosas o precancerosas.
  • NMP22 en orina. Es un marcador tumoral se utiliza más para detectar recidivas en pacientes que ya padecieron cáncer vesical.
  • Cistoscopia. Es la prueba principal. Nos da una idea bastante exacta del tamaño, del número de tumores o del grado de diferenciación.
  • La biopsia de vejiga. Se hace mediante una resección transuretral (RTU) o mediante una biopsia fría. Nos permite conocer el grado de agresividad y la profundidad del tumor en el espesor de la vejiga. También nos permite obtener muestras de otras zonas “aparentemente sanas” de la vejiga.

Para establecer la extensión del cáncer de vejiga nos valemos de:

  • Tomografía Axial Computarizada (TAC). Informa sobre el tamaño, localización y profundidad del tumor. Sirve también para ver ganglios linfáticos patológicos afectados por el cáncer y otros órganos.
  • Resonancia magnética (RMN). Complementa el TAC.
  • Gammagrafía ósea. No se solicita en casos de tumores superficiales, pero sí en cambio en los casos avanzados para valorar si el cáncer se ha extendido a los huesos.

Diagnóstico diferencial del cáncer de vejiga en el hombre y en la mujer

En el Hombre

El cáncer de vejiga, sobre todo  es su forma de carcinoma in situ. Comparte muchos síntomas y signos con la prostatitis crónica.  El carcinoma in situ no es visible en la ecografía vesical. En estos casos  la presencia de sangre en el sedimento urinario  debe hacernos sospechar esa posibilidad. Ello nos obliga a solicitar una citología urinaria y en algunas ocasiones realizar una cistoscopia

En la mujer

Aunque el cáncer de vejiga en la mujer es mucho menos frecuente que en el hombre. Las mujeres también presentan carcinoma in situ. En las mujeres a partir de los 45 años la cistitis de repetición es muy frecuente. Los síntomas de carcinoma in situ y cistitis pueden ser muy similares. Por todo ello cuando una mujer tiene “cistitis de repetición” se debe valorar esta posibilidad. Al igual que los hombres la presencia de sangre en el sedimento, la citologia de orina y en ocasiones la cistoscopia ayudan a diferenciar ambas posibilidades.

Tipos de cánceres de vejiga de vejiga histológicos 

Existen varios tipos de tumores malignos de vejiga:

  • Carcinoma in situ (CIS). Es un carcinoma superficial. El 10% de los pacientes con cáncer de vejiga tienen áreas de carcinoma in situ.  El 5% de todos los casos de CIS se encuentran como una lesión aislada en la vejiga. El CIS puede ser asintomático. Aunque suele producir síntomas como urgencia miccional, aumento de la frecuencia o un leve dolor al orinar. Los CIS asociados a tumores de alto grado tienen más riesgo de evolucionar a cáncer músculo invasivo o infiltrante.
  • Carcinoma de células escamosas. Representa solo el 5% de todos los casos de cáncer vesical.  Se suele producir por la irritación crónica de la vejiga. Este tipo de cáncer se asocia a la esquitosomiasis, a los cálculos de vejiga. También se han descrito por la presencia crónica de catéteres.
  • Adenocarcinoma de vejiga. Es un tipo muy poco frecuente de cáncer vesical y representa solo el 2% de los cánceres de vejiga. Se suele localizar en la parte superior de la vejiga (cúpula vesical).
  • Carcinoma de células transicionales (CCT). Representa el 90% de los cánceres de vejiga. Según la profundidad que alcanza:
    • CCT no músculo invasivo. En este caso el cáncer llega a la lámina propia, pero no al músculo vesical.
    • CCT músculo invasivo. Invaden en profundidad la capa muscular de la vejiga y es por tanto más agresivo.

Tratamiento del cáncer de vejiga

Tratamiento quirúrgico

La resección transuretral (RTU).

  • Es la forma de diagnóstico exacto del cáncer de vejiga y  además, en muchas ocasiones el tratamiento definitivo. Como ocurre en los carcinomas de células transicionales no invasivos.
  • Para realizar una resección transuretral. Se introduce un instrumento (Resector) a través de la uretra hasta la vejiga. A continuación se va resecando el tumor en profundidad.
  • La RTU permite además analizar el tejido tumoral. Valorarando el grado de malignidad y la profundidad a la que llega el mismo. Además la RTU permite en muchas ocasiones extraer la totalidad del tumor.

Complicacions de la RTU

La complicaciones mas frecuentes de de la resección transuretral:

  1. Perforación de vejiga. Ocurre con relativa frecuencia. Al intentar profundizar en la pared vesical para extraer todo el tumor y conocer la profundidad que afecta la vejiga.
  2. Estenosis de uretra. Aparece como consecuencia del daño que ocasiona el paso del resector por la uretra. Puede obligar a dilataciones incluso a intervenciones quirúgicas (uretrotomias)

Cistectomía radical con linfadenectomía.

Consiste en la extracción de vejiga, de la próstata y de los ganglios linfáticos. Se realiza cuando la enfermedad amenaza con invadir el resto del organismo. Esta operación se puede realizar por vía abierta o por vía laparoscopica. Los uréteres se abocan a un asa intestinal que se ha aislado previamente El asa intestinal se lleva a la piel. El paciente debe llevar una bolsita para recoger la orina. En ocasiones se puede derivar el asa intestinal a la uretra evitando el uso de bolsas.

Tratamiento no quirúrgico

En primer lugar tenemos:

Las instilaciones de vejiga. Consiste en pasar una sonda fina a la vejiga y a traves de ella introducir un medicamento. A continuación se retira la sonda y se deja que el liquido actúe sobre la pared de la vejiga. Posteriormente el paciente orina y expulsa el medicamento.

Las instilaciones vesicales: Se realizan con distintos medicamentos y es un tratamiento complementario tras la resección transuretral. Con las instilaciones vesicales se reducen las recurrencias de los tumores de vejiga.

Las instilaciones con BCG (bacilos de la tuberculosis atenuados). Se utiliza también como tratamiento complementario tras la RTU. Reducen el riesgo de progresión del cáncer de vejiga.

En segundo lugar tenemos:

  • La quimioterapia. Es un tratamiento complementario. Se utiliza en los casos avanzados, cuando no se ha conseguido controlar la enfermedad.

Es importante recordar a los pacientes con cáncer de vejiga la importancia de dejar de fumar.

Pronóstico del cáncer de vejiga

El pronóstico del cáncer de vejiga es en general bueno. A los 5 años sobreviven entre un 70 a 75 % de los pacientes.

El pronóstico ha mejorado con el descenso del consumo de tabaco y al diagnostico temprano de la enfermedad.

En los cánceres superficiales son muy frecuentes las recidivas en otros puntos de la vejiga. Ello obliga a las revisiones frecuentes.