Cómo reconocer el Tumor de células de Leydig en el hombre y por qué la ecografía es clave para el diagnóstico
En mi consulta de urología en Vigo atiendo con frecuencia a pacientes que han notado un bulto en el testículo y quieren saber si puede ser algo serio. Muchos lo descubren de forma casual durante la ducha, al vestirse o simplemente al notar una pequeña zona más dura dentro del testículo. Al no ser muchas veces doloroso los pacientes retrasan la consulta porque el bulto no duele. Este es precisamente el error más frecuente. Los tumores testiculares iniciales pueden ser indoloros, y detectarlos a tiempo cambia completamente el pronóstico. El tumor de células de Leydig del testículo es uno de ellos.
La primera pregunta suele ser siempre la misma: «Doctor, he notado un bulto en el testículo, ¿puede ser algo grave?» Esta es, junto con el dolor testicular, una de las consultas más frecuentes en urología.
La realidad es que no todos los bultos testiculares son cáncer, pero todos deben estudiarse con rapidez. En urología existe una norma clínica que siempre explico a mis pacientes:
Todo bulto o masa dentro del testículo debe considerarse tumoral hasta demostrar lo contrario mediante ecografía testicular.
Dentro de los distintos tumores testiculares existe uno especialmente poco frecuente: el tumor de células de Leydig en el hombre. Este tumor se origina en las células intersticiales de Leydig, las células encargadas de producir testosterona dentro del testículo.
Aunque representa menos del 3 % de los tumores testiculares, tiene características clínicas muy particulares. Puede manifestarse como un pequeño bulto indoloro y, en algunos casos, producir alteraciones hormonales que provocan ginecomastia (crecimiento de las mamas en el varón). La clave para identificarlo de forma precoz es una prueba sencilla, rápida y extremadamente precisa: la ecografía testicular.
En este artículo explico en profundidad:
- Qué son las qué son las células de Leydig, cuál es su función e histología.
- Cómo se origina el tumor de células de Leydig en el hombre.
- Por qué suele detectarse como bulto testicular.
- Cómo se realiza el diagnóstico urológico.
- El papel fundamental de la ecografía testicular jovenes.
- El tratamiento actual.
Si detectas cualquier cambio en el testículo, conviene evaluarlo dentro del contexto de las enfermedades del testículo.
Células de Leydig: qué son, dónde se encuentran y qué producen
Las células de Leydig, también denominadas células intersticiales de Leydig, son el principal tipo celular productor de andrógenos en el testículo masculino. Su nombre proviene del anatomista alemán Franz von Leydig, quien las describió por primera vez en 1850.
¿Dónde se encuentran las células de Leydig?
Las células de Leydig se localizan en el intersticio testicular: el espacio de tejido conjuntivo que rodea los túbulos seminíferos, que son los conductos donde se forman los espermatozoides. Representan aproximadamente el 10–15 % del volumen total del testículo adulto y están estrechamente asociadas a capilares sanguíneos y linfáticos, lo que facilita la liberación de testosterona directamente al torrente circulatorio.
Función de las células de Leydig
La función principal de las células de Leydig es la esteroidogénesis testicular: la síntesis y secreción de testosterona en respuesta a la hormona luteinizante (LH) producida por la hipófisis anterior.
La testosterona producida por estas células es imprescindible para:
- El desarrollo y mantenimiento de los caracteres sexuales masculinos primarios y secundarios.
- La espermatogénesis: estimula la producción de espermatozoides en los túbulos seminíferos
- La libido y la función eréctil.
- La masa muscular, la distribución de la grasa corporal y la densidad ósea.
- El equilibrio hormonal del varón adulto a través del eje hipotálamo-hipofisario-gonadal.
Las células de Leydig también producen en menor medida otros andrógenos como la androstenediona y el DHEA, así como pequeñas cantidades de estrógenos mediante el proceso de aromatización. Este dato es especialmente relevante para entender la fisiopatología del tumor de células de Leydig.
Histología del Tumor de células de Leydig del testículo
Desde el punto de vista histológico, las células de Leydig son células grandes, poligonales, con abundante citoplasma eosinófilo y un núcleo redondeado bien definido. Al observarlas al microscopio, su citoplasma presenta un aspecto granular o vacuolado, reflejo de la presencia de gotas lipídicas y del retículo endoplásmico liso, la maquinaria necesaria para la síntesis de esteroides.
Un hallazgo microscópico patognomónico de las células de Leydig son los cristales de Reinke: inclusiones proteicas de forma hexagonal o en bastón presentes exclusivamente en las células de Leydig maduras del ser humano. Su presencia en el estudio anatomopatológico confirma el origen celular del tumor.
Células de Leydig y células de Sertoli: diferencias clave
Con frecuencia mis pacientes preguntan por la diferencia entre células de Leydig y células de Sertoli. Ambas son esenciales para la función testicular, pero tienen roles completamente distintos.
| Células de Leydig | Células de Sertoli | |
| Localización | Intersticio testicular | Pared de los túbulos seminíferos |
| Función principal | Producción de testosterona (esteroidogénesis) | Soporte y nutrición de los espermatozoides en desarrollo |
| Estimuladas por | LH (hormona luteinizante) | FSH (hormona foliculoestimulante) |
| Otra denominación | Células intersticiales | Células nodrizas o sustentaculares |
| Marcador histológico | Cristales de Reinke | Proteína AMH, inhibina B |
La alteración de cualquiera de estas dos poblaciones celulares puede comprometer tanto la función reproductiva como el equilibrio hormonal del varón. En el caso de las células de Leydig, su transformación tumoral da lugar al tumor que describo a continuación.
Qué es el tumor de las células de Leydig en el hombre
El tumor de células de Leydig es una neoplasia que se origina en las células intersticiales del testículo, concretamente en las células responsables de producir testosterona. Pertenece al grupo de los tumores del estroma del cordón sexual, que son mucho menos frecuentes que los tumores germinales (como el seminoma o el carcinoma embrionario).
He diagnosticado y tratado varios casos de este tumor a lo largo de mi carrera. En todos ellos, la clave del buen resultado fue la detección precoz mediante ecografía testicular y un enfoque quirúrgico adaptado a las características de cada paciente.

Algunas características importantes del tumor de las células de Leydig en el hombre son:
- Representa aproximadamente 1–3 % de todos los tumores testiculares
- Puede aparecer tanto en niños como en adultos
- Suele diagnosticarse entre los 20 y 60 años (pico entre 40–60 años)
- En más del 90 % de los casos es benigno
- Aproximadamente un 10 % presenta comportamiento maligno, con capacidad de metástasis
Cuando aparece un tumor de las células de Leydig en el hombre, estas células pueden seguir produciendo hormonas o alterar el equilibrio hormonal normal.
Esto explica por qué algunos pacientes presentan síntomas hormonales además del bulto testicular.
Aunque la benignidad es la norma, cualquier masa intratesticular requiere estudio urológico urgente porque no existe ninguna característica clínica ni ecográfica que permita descartar la malignidad con absoluta seguridad sin la confirmación anatomopatológica.
Cómo se manifiesta el tumor de células de Leydig: síntomas y signos clínicos
Síntomas testiculares
Entre los síntomas locales más comunes encontramos:
- aumento del tamaño testicular
- sensación de peso escrotal
- leve dolor o molestia
- masa palpable
Si el paciente presenta molestias persistentes, conviene evaluar también causas frecuentes como el dolor testicular.
El bulto testicular: el signo más frecuente
En la mayoría de los casos que he atendido, el tumor de células de Leydig se detecta como un bulto dentro del testículo descubierto de forma casual, sin que el paciente hubiera notado ningún síntoma previo.
El bulto típico presenta las siguientes características:
- Pequeño tamaño, a menudo inferior a 2 cm en el momento del diagnóstico.
- Consistencia dura o pétrea al tacto.
- Localización intratesticular: dentro del parénquima testicular.
- Generalmente indoloro, lo que puede retrasar la consulta.
- No se desplaza libremente dentro del escroto, a diferencia de los quistes epididimarios.
En algunos pacientes el hallazgo no es un bulto claramente palpable, sino simplemente una zona más dura dentro del testículo o un cambio en la consistencia habitual. Este es uno de los motivos por los que insisto en que los varones realicen periódicamente una autoexploración testicular.
Diferencia entre bultos testiculares y escrotales
No todos los bultos que aparecen en el escroto están dentro del testículo. Esta distinción es fundamental, porque cambia por completo la probabilidad diagnóstica y el enfoque de estudio:
| Lesión | Localización y características |
| Hidrocele | Extratesticular. Acúmulo de líquido alrededor del testículo. Translúcido a la transiluminación |
| Varicocele | Extratesticular. Dilatación de las venas del cordón espermático. Sensación de ‘bolsa de gusanos’ |
| Quiste epididimario / Espermatocele | Extratesticular. Quiste en el epidídimo, blando y bien delimitado |
| Tumor de células de Leydig | Intratesticular. Masa sólida, dura, bien delimitada dentro del testículo |
| Seminoma / Tumor germinal | Intratesticular. Masa sólida, con frecuencia de mayor tamaño |
Toda masa intratesticular sólida debe considerarse tumor hasta demostrar lo contrario mediante ecografía y estudio anatomopatológico.
Síntomas hormonales
A diferencia de la mayoría de los tumores testiculares, el tumor de células de Leydig puede producir alteraciones hormonales clínicamente relevantes, ya que las células tumorales mantienen la capacidad de sintetizar esteroides sexuales.
Los síntomas hormonales más frecuentes en adultos son:
- Ginecomastia: aumento del tejido mamario en el varón. Es el signo hormonal más característico y aparece en el 10–40 % de los casos. Se debe a la hipersecreción de estrógenos por el tumor, ya sea por producción directa o por conversión periférica de andrógenos. En mi experiencia, la ginecomastia desaparece en más del 80 % de los casos tras la extirpación del tumor.
- Disminución de la libido y del deseo sexual: secundaria al desequilibrio androgénico-estrogénico.
- Disfunción eréctil: puede asociarse a la alteración hormonal.
- Infertilidad o alteraciones en el espermiograma: el exceso de estrógenos suprime el eje hipofisario y reduce la espermatogénesis.
Manifestaciones en la edad pediátrica
En pacientes pediátricos, el tumor de células de Leydig puede provocar pubertad precoz isosexual, con síntomas como:
- Crecimiento acelerado y avance de la edad ósea.
- Aparición prematura de vello pubiano y axilar.
- Aumento del tamaño del pene y del testículo afectado.
- Cambio de voz precoz.
En estos casos el diagnóstico suele ser más rápido porque las manifestaciones hormonales son llamativas y conducen al paciente al pediatra o al urólogo de forma precoz.
Diagnóstico del tumor de células de Leydig: evaluación clínica completa
El diagnóstico de este tumor requiere integrar distintas fuentes de información: la exploración física, la ecografía testicular, los marcadores tumorales, el estudio hormonal, la resonancia magnética y en última instancia el análisis anatomopatológico del tejido extirpado.
Exploración física
La exploración urológica es siempre el primer paso. En consulta evalúo sistemáticamente:
- Tamaño, forma y consistencia de ambos testículos.
- Presencia, localización y características de cualquier masa palpable.
- Sensibilidad y dolor a la palpación.
- Estado del epidídimo y del cordón espermático.
- Ganglios inguinales y cadenas linfáticas regionales.
- Presencia de ginecomastia bilateral o unilateral.
Una exploración física completa es fundamental, pero no permite en ningún caso diferenciar con seguridad entre una lesión benigna y una maligna. La prueba de imagen es imprescindible.
Ecografía testicular: la prueba diagnóstica de elección

La ecografía testicular es la herramienta diagnóstica más importante cuando se sospecha un tumor intratesticular. Se trata de una exploración:
- Rápida: puede realizarse en la misma consulta de urología
- Indolora y no invasiva
- Sin radiación ionizante
- Con una sensibilidad para detectar masas testiculares superior al 95 %
- Capaz de detectar lesiones de tan solo 1–2 milímetros de diámetro
En el tumor de células de Leydig, el patrón ecográfico típico es el de una lesión sólida, pequeña, bien delimitada, de contornos nítidos y con vascularización aumentada al estudio Doppler color.
Qué información aporta la ecografía
La ecografía permite determinar con gran precisión: Tumor de células de Leydig del testículo
- la localización exacta del bulto
- el tamaño de la lesión
- si el tumor es sólido o líquido
- su vascularización mediante Doppler
- la afectación del tejido circundante
En el tumor de las células de Leydig en el hombre, la ecografía suele mostrar:

- Una lesión sólida bien delimitada y definida de contornos nítidos
- De pequeño tamaño habitualmente
- Con vascularización aumentada
Este patrón ecográfico orienta al diagnóstico tumoral.
La ecografía también permite diferenciar lesiones benignas extratesticulares muy frecuentes:
| Hallazgo ecográfico | Diagnóstico probable |
| Lesión sólida hipoecoica intratesticular con Doppler positivo | Tumor intratesticular (Leydig u otro) |
| Contenido anecoico que rodea el testículo | Hidrocele |
| Quiste anecoico en el epidídimo bien delimitado | Quiste epididimario o espermatocele |
| Venas dilatadas en el cordón espermático | Varicocele |
| Lesión con calcificaciones y componentes quísticos | Teratoma u otro tumor germinal mixto |
En mi práctica clínica, ante un nódulo sólido intratesticular en la ecografía, indico siempre completar el estudio con resonancia magnética y con los marcadores tumorales antes de tomar cualquier decisión quirúrgica.
Resonancia magnética testicular multiparamétrica
La resonancia magnética (RM) escrotal multiparamétrica es una prueba diagnóstica fundamental, especialmente útil cuando se está valorando una cirugía conservadora del testículo. Habitualmente aparecen lesiones hipodensas, bien delimitadas en las secuencias T1 y T2. Como estos tumores se encuentran muy vascularzados, al inyectar contraste se realzan de una forma maarcada y uniforme.
En el Tumor de células de Leydig del testículo la RM suele mostrar:
- Lesiones bien delimitadas, hipointensas en secuencias T2 respecto al parénquima testicular normal
- Señal relativamente homogénea en lesiones pequeñas
- Realce marcado y uniforme tras la administración de contraste (gadolinio), reflejo de la alta vascularización tumoral
- Ausencia de invasión de la albugínea o estructuras adyacentes en los casos benignos
La RM no confirma el diagnóstico histológico, pero ayuda a caracterizar mejor la lesión y a planificar con precisión la resección quirúrgica cuando se opta por una cirugía conservadora.



Marcadores tumorales
Solicito sistemáticamente los marcadores tumorales testiculares clásicos: AFP (alfafetoproteína), beta-HCG (gonadotropina coriónica humana) y LDH (lactato deshidrogenasa).
En el tumor de células de Leydig estos marcadores son habitualmente normales, lo que tiene un valor diagnóstico importante: permite diferenciar este tumor de los tumores germinales (seminoma, no seminoma), en los que los marcadores suelen estar elevados.
La normalidad de los marcadores en presencia de una lesión sólida intratesticular orienta de forma significativa hacia un tumor del estroma del cordón sexual, aunque no lo confirma.
Estudio hormonal
Dado que el tumor puede alterar la producción hormonal, realizo un perfil hormonal completo que incluye:
| Hormona | Significado clínico en el tumor de Leydig |
| Testosterona total y libre | Puede estar elevada, normal o reducida según la actividad tumoral |
| Estradiol (E2) | Frecuentemente elevado. Explica la ginecomastia |
| LH (hormona luteinizante) | Puede estar suprimida si hay hiperestrogenismo tumoral |
| FSH (hormona foliculoestimulante) | Útil para valorar el eje hipofisario-gonadal |
| Inhibina B | Marcador específico de función de las células de Sertoli; puede estar alterada secundariamente |
Una alteración del perfil hormonal, especialmente el hallazgo de estradiol elevado con LH suprimida en presencia de un nódulo intratesticular, es altamente sugestiva de tumor de células de Leydig con actividad endocrina.
TAC toracoabdominal
La tomografía computarizada (TAC) de tórax y abdomen es imprescindible en el estudio de extensión para descartar la presencia de metástasis ganglionares retroperitoneales, pulmonares o hepáticas. Aunque la gran mayoría de los tumores de células de Leydig son benignos, la presencia de adenopatías retroperitoneales en el TAC cambia por completo el enfoque terapéutico.
Estudio anatomopatológico del Tumor de células de Leydig del testículo: diagnóstico definitivo
El diagnóstico definitivo del tumor de células de Leydig lo confirma el patólogo tras el análisis microscópico del tejido extirpado. Este estudio es el único que permite establecer con certeza si el tumor es benigno o maligno. El patólogo analiza:
- Morfología celular característica: células grandes, poligonales, con citoplasma eosinófilo abundante, patrón difuso o trabecular
- Presencia de cristales de Reinke: inclusiones proteicas en forma de bastón o hexagonal, patognomónicas de las células de Leydig humanas. No siempre están presentes, pero cuando aparecen confirman el diagnóstico
- Signos histológicos de malignidad: tamaño tumoral superior a 5 cm, invasión vascular o linfática, necrosis tumoral, pleomorfismo marcado y alto índice mitótico
Es importante destacar que en algunos casos el análisis histológico no permite distinguir con absoluta certeza entre tumor benigno y maligno. En pacientes mayores de 50 años, sin manifestaciones endocrinas asociadas y con tumor de gran tamaño, debe incrementarse el nivel de vigilancia oncológica.


En resumen: los tumores de células de Leydig pueden ser benignos (la mayoría) y malignos. los hallazgos clínicos, radiológicos ( ecografía, resonancia, TAC) y el estudio anatomopatológico son los que determinan finalmente su benignidad o malignidad.
Tratamiento del tumor de células de Leydig en el hombre
Orquiectomía inguinal radical
El tratamiento estándar es la orquiectomía radical por vía inguinal: la extirpación completa del testículo afectado a través de una incisión en la ingle. Esta vía de abordaje evita el riesgo de diseminación linfática que podría producirse con una incisión escrotal directa.
La orquiectomía permite:
- Eliminar el tumor de forma completa y segura
- Confirmar el diagnóstico histológico definitivo
- Evitar cualquier riesgo de diseminación tumoral
- Resolver la alteración hormonal: la ginecomastia desaparece en más del 80 % de los casos
La intervención se realiza habitualmente bajo anestesia regional o general y tiene una recuperación rápida. En la mayoría de los pacientes puede realizarse de forma ambulatoria o con ingreso de 24 horas.
Cirugía conservadora del testículo
En casos seleccionados, especialmente en tumores de pequeño tamaño (generalmente inferior a 2 cm), es posible plantear una cirugía conservadora con enucleación del tumor preservando el parénquima testicular sano.
Los criterios que valoro para indicar cirugía conservadora son:
- Tamaño tumoral pequeño, bien delimitado en la ecografía y la RM
- Ausencia de signos de extensión local o metástasis en el TAC
- Marcadores tumorales normales
- Paciente joven con deseo de preservar la fertilidad o con testículo único
- Características ecográficas y de RM favorables (lesión homogénea, bien delimitada, sin invasión de albugínea)
En estos casos algunos autores aconsejan realizar una biopsia intraoperatoria para confirmar el diagnóstico antes de proceder a la enucleación. En mi práctica, esta decisión se toma de forma individualizada, valorando el balance entre la seguridad oncológica y la preservación de la función testicular.
La cirugía conservadora no debe realizarse si existe cualquier duda sobre la naturaleza maligna del tumor. La seguridad oncológica siempre tiene prioridad.
Pronóstico y seguimiento tras el tratamiento
Pronóstico
El pronóstico del tumor de células de Leydig es excelente en la gran mayoría de los casos. Los datos de la literatura científica son claros:
- Más del 90 % son tumores benignos, y la cirugía resulta curativa
- Las recurrencias locales son poco frecuentes tras la orquiectomía radical
- La normalización hormonal tras la cirugía es la norma: la ginecomastia desaparece en el 80 % de los pacientes
- El testículo contralateral mantiene una función hormonal y espermatogénica suficiente en la mayoría de los casos
En el pequeño porcentaje de tumores con comportamiento maligno (aproximadamente el 10 %), el pronóstico depende del estadio al diagnóstico y de la presencia o ausencia de metástasis. Por este motivo, el seguimiento periódico es imprescindible.

Protocolo de seguimiento
Tras el tratamiento quirúrgico, realizo controles periódicos que incluyen:
| Prueba | Objetivo |
| Exploración física | Detectar signos de recurrencia local o metástasis ganglionares |
| Analítica hormonal (testosterona, estradiol, LH, FSH) | Verificar la normalización hormonal y la función del testículo contralateral |
| Ecografía del testículo contralateral | Vigilancia del testículo restante |
| TAC toracoabdominal | Descartar metástasis retroperitoneales, pulmonares o hepáticas en tumores con factores de riesgo |
| Espermiograma (si aplica) | Valorar la preservación de la fertilidad |
La frecuencia de los controles se adapta al perfil de riesgo de cada paciente: en tumores benignos de pequeño tamaño, los controles pueden espaciarse progresivamente. En tumores con factores de riesgo histológico, el seguimiento es más estrecho durante los primeros cinco años.
Cuándo debes consultar con un urólogo
La regla es sencilla: ante cualquier cambio en el testículo, consulta sin demora. No esperes a que duela o crezca, porque muchos tumores testiculares son indoloros y el retraso diagnóstico empeora el pronóstico.
Debes acudir a una consulta de urología si notas:
- Un bulto o zona endurecida dentro del testículo
- Aumento del tamaño de un testículo
- Sensación de pesadez o presión en el escroto
- Dolor testicular persistente o recurrente
- Ginecomastia de aparición reciente sin causa conocida
- Cambios en la libido o la función sexual sin explicación hormonal clara
Cualquier bulto testicular debe evaluarse mediante ecografía testicular. Es una prueba rápida, indolora y extremadamente precisa. No la postergues.
Conclusión
El tumor de células de Leydig en el hombre es un tumor testicular poco frecuente pero con características clínicas muy definidas. Su origen en las células intersticiales del testículo explica tanto su capacidad de producir hormonas como su tendencia a manifestarse como un pequeño bulto intratesticular indoloro.
En la mayor parte de los casos es benigno, pero la ausencia de dolor y su pequeño tamaño inicial hacen que el diagnóstico precoz dependa de que el paciente consulte ante cualquier cambio en el testículo.
La secuencia diagnóstica es clara: exploración física, ecografía testicular, marcadores tumorales, perfil hormonal, resonancia magnética y TAC de extensión. El tratamiento quirúrgico —radical o conservador según el caso— es definitivo y eficaz.
Mi consejo, después de más de 25 años tratando esta patología, es siempre el mismo: ante cualquier bulto en el testículo, no esperes. Una ecografía puede salvarte el testículo y, en los casos malignos, la vida.
Preguntas frecuentes sobre el tumor de células de leydig de testículo
¿Cómo saber si un bulto en el testículo es peligroso?
No existe ninguna forma de saberlo sin una ecografía testicular. El tamaño, la dureza o la presencia de dolor no permiten distinguir un tumor benigno de uno maligno. Todo bulto intratesticular debe estudiarse.
¿Todos los bultos testiculares son cáncer?
No. La mayoría de las lesiones escrotales son benignas. Sin embargo, las masas sólidas intratesticulares tienen una probabilidad significativamente mayor de ser tumorales y deben estudiarse siempre.
¿Duele el tumor de células de Leydig?
En la mayoría de los casos no produce dolor, lo que puede retrasar el diagnóstico semanas o meses. Esta es una de las razones por las que insisto en la autoexploración testicular periódica.
¿Puede la ecografía detectar tumores pequeños?
Sí. La ecografía testicular de alta resolución puede detectar lesiones de 1–2 milímetros. Es la prueba de imagen más sensible para la detección de tumores intratesticulares.
¿Los tumores de Leydig siempre producen hormonas?
No siempre. Solo una parte de ellos tienen actividad endocrina clínicamente manifiesta. Los que producen estrógenos en exceso pueden causar ginecomastia. Los que producen andrógenos pueden provocar virilización precoz en niños.
¿La ginecomastia desaparece tras la operación?
En más del 80 % de los casos sí. La normalización hormonal tras la extirpación del tumor produce la regresión de la ginecomastia. En casos de larga evolución, puede quedar tejido glandular residual que precisa tratamiento específico.
¿Es necesario operar siempre?
En la mayoría de los casos sí, para confirmar el diagnóstico.
¿Se puede vivir con un solo testículo?
Sí, perfectamente. El testículo contralateral suele compensar la función hormonal y, en muchos casos, preservar la fertilidad. La calidad de vida sexual no se ve afectada de forma significativa.
¿Puede afectar a la fertilidad?
Depende del caso. El exceso de estrógenos producido por el tumor puede suprimir la espermatogénesis. Tras la cirugía, la función espermática suele recuperarse en los pacientes jóvenes. Si existe preocupación por la fertilidad, puede valorarse la criopreservación de semen antes de la intervención.
¿Qué especialista trata estos tumores?
El diagnóstico, tratamiento y seguimiento del tumor de células de Leydig corresponde al urólogo. En los casos con alteraciones hormonales relevantes, puede ser necesaria la colaboración con un endocrinólogo.
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